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sábado, 6 de enero de 2018

Dunkerque

Christopher Nolan es un director difícil, tiene buen oficio pero muchas veces te lía. No nos presenta un truño de película, pero es fría de cojones. No me gustó nada su Batman y aunque no las dirigió asfixió a Superman y luego lo enfrentó al caballero oscuro en un pestiño intragable. Sin embargo me encantaron Interstellar y Origen a pesar de sus retorcidos guiones.

El cine bélico me gusta, hay muy buena producción asociada a la Segunda Guerra Mundial aunque casi toda nos presenta rutilantes victorias aliadas. Dunkerque fue un truño aliado estratosférico que Hitler desaprovechó porque podría haber machacado a los ingleses y plantarse en Londres, sin embargo completó la cagada.

Tiene un reparto coral que aconsejo revisar en el link de filmaffinity que adjunto y todos están muy correctos. No veo mucho papel artístico, simplemente hacen un buen trabajo estándar, mucha cara de palo, algo que sucedería en realidad porque millares de soldados estaban con los cojones de corbata sin recursos ni ninguna asistencia de la armada inglesa y cuatro aviones que mandaron.

La película tiene muy poca acción, exactamente lo que paso porque unos no podían hacer nada y otros no hicieron su trabajo, pero lo peor es que hay muy poco diálogo. Lo que vemos es una serie de hechos narrados en plan laaaaargo y tediooooso. Unos planos lentiiísimos y abiertos que te obligan a tener una pantalla bastante grande porque si no no ves ni los barcos.

Llama la atención el estoicismo de los soldados ingleses haciendo cola en la inmensa playa para embarcarse en barcos que no aparecían por ningún sitio. También vemos como un puto avión alemán se dedica a hundir a placer los escasísimos barcos enemigos que recogen a los heridos. Toda una lección de incompetencia de dos ejércitos enemigos en una guerra.

A pesar de que la cinta es aburrida de cojones se agarra a una tabla de salvación servida por el músico Hans Zimmer que al menos hace soportable una trama que no dice nada. La música es constante durante todo el metraje, algo que no es nuevo en las producciones de Nolan y su corto metraje le hace salvarse de la quema, solo hubiese faltado que durase dos horas o más porque los ronquidos serían audibles al otro lado del Atlántico.

A decir de los críticos tendrá una factura técnica perfecta y una cadencia adecuada pero a mí me ha aburrido hasta decir basta, no me ha gustado semejante alarde de minimalismo en la acción. Ni siquiera los combates aéreos tienen salsa, eso si, deja clarita la inutilidad y lo absurdo de las guerras.


Armaros de paciencia aquellos que la veáis animados por sus buenas críticas, pensad en el arte moderno que entienden cuatro bobos y a la mayoría del público le suena a chino. Dormid tranquilos pero apurar la cerveza antes de que se caliente.






sábado, 30 de diciembre de 2017

Terminator 3. La rebelión de las máquinas

Repasar franquicias suele ser un deporte sano. A veces suelo repasar un título según su nivel de gamberro y Terminator 3 tiene altas tasas de cachondeo. No la dirigió Cameron pero Jonathan Mostow mantuvo el tipo porque el amigo Arnold le ayudó un poquito.

Resulta poco serio poner a la misma altura al Rick de Casablanca, Humprey Bogart, con Terminator, Arnold Schwarzenegger, pero el mundo del cine es así y son dos personajes absolutamente distintos pero imprescindibles en la historia del celuloide. Nos olvidaremos del blanco y negro y nos vamos a centrar en el mundillo del cine digital.

Parecía no hacer falta una tercera entrega, pero al austriaco le apetecía reírse un poco de sí mismo y aceptó hacer la película donde aparte de hacer su destructor trabajo también hace un poco el gilipollas. La escena donde consigue la ropa y la moto es todo un poema, violencia a manta y cachondeo subido, hay que reírse a pesar de la cara de cemento del cyborg.

A Nick Stahl lo conocerán en su casa por lo que es yo ni flowers así como a Claire Danes. Nos colocan un enemigo de cuidado, mejor dicho enemiga, con Kristanna Loken tenemos el primer cyborg capaz de cambiar de talla de sujetador mientras se proyecta la película. Hay que ver que trasto más letal y lo buena que está pero eso no le va a cortar nada a nuestro Arnold.

La película tiene una de las mejores escenas de acción que un servidor a visto en el cine. Solo por esos planos vale la pena ver la cinta, se trata ni más ni menos que la escena de la grúa que es arrolladora. Tiene un montaje estupendo y te deja con la boca abierta sobre todo a esos que adoramos las destrucciones bestiales.

Terminator es un icono del cine, comenzó como una película de esas B pero Cameron lo supo explotar. Antes he nombrado a Bogart y repito que en el mundo del cine tan importante es Rick de Casablanca como Terminator. Todo Cristo es capaz de reconocerlos.

Mi generación se quedó fascinada con este personaje allá por 1984, yo tardé un poco más en verla pero la verdad es que arrebata. Lo cierto es que Schwarzenegger me cae bastante bien, incluso en sus comedias al menos te ríes. Lo mejor es cuando cruza el humor con su cara de palo haciendo de cyborg.

El argumento no es nada del otro jueves pero empaqueta muy bien las escenas de acción. Proteger a John Connor y su novia es una misión seria para este Cyberdyne-101 pero yo me lo hubiese pensado en salvar a Connor porque el actor lo hace fatal, no me entra en la cabeza un tío que tiene que evitar a toda costa ser registrado, con lo que implica eso de uso de la inteligencia, sea un papanatas de grado supremo. Pero bueno, se le perdona aunque dudo que saque a los humanos adelante.


Es una hora y media de hostias y tiros por todos lados así que podréis calentar el sofá entretenidos. Ojo a la escena del cementerio, no veréis a Sarah Connor pero alguno se cagará en sus muertos.






martes, 26 de diciembre de 2017

Valerian y la ciudad de los mil planetas

En el mercado actual del cine hay maldiciones insuperables, una de ellas es la de llamarse Luc Besson y llevar toda la producción calificada como pestiño. Pues no estoy de acuerdo, solo hay que recordar “El quinto elemento” que en su momento fue calificada de engendro y ahora es casi una película de culto. El problema de este director no es otro que ser francés lo que a los críticos masivamente proamericanos los saca de quicio.

A ver, Valerian no es una película para tirar cohetes pero es entretenida y visualmente arrebatadora y señores; esto es cine, no se trata de ganar el Nobel de literatura con los guiones. Entre tanta superproducción que hace aguas en el guión la cinta se mueve más o menos por lo alto de la tabla. Me gusta la visión que Besson le da a sus películas que no es ninguna broma y tiene una inventiva fuera de lo normal en los detalles. Normalmente si dispone de actores refutados lo borda aunque no creo que los actores resultasen un problema para esta trama.

Invadidos por el cine comercial americano nos creemos que es lo más de lo más cuando nos están dando productos que son para vomitar y están invadidos por el puto virus de lo políticamente correcto porque hay que vendérselo a todo el mundo. Las franquicias están haciendo aguas porque siempre son lo mismo. Si algo tiene Valerian es que es algo fresco y Besson es algo más liberal, no es su obra maestra pero se puede codear con los actuales bodrios de Star Wars que no tienen ni pizca de garra.

Como suele suceder todo tiene su origen en un cómic y las primicias suelen portarse bien, luego la cagan porque a pesar de que su disfrute es visual son dos lenguajes muy diferentes. Los actores no me son conocidos, ni Dane DeHaan ni Cara Delevingne me sonaban de nada pero me pregunto que coño hace Rihanna en una película, según parece Luc no debió ver “Battleship” porque si no hubiese contratado a Belén Esteban. Están también Ethan Hawke y Clive Owen pero no se les ve mucho. Los actores son lo más flojo de la cinta.

Visualmente es un desparrame, no solo por lo abrumador de su estética sino por la cantidad de personajes distintos que se ven que iguala o supera a lo que suele presentarnos George Lucas. A los que nos gusta la imagen no puede aburrirnos porque los detalles la hacen prácticamente inabordable. Situar la historia en una estación espacial monstruosa con miles de escenarios diferentes te deja obnubilado. El argumento es pura rutina y se basa en corrupción política, ¿dónde habré visto yo eso?, se queda en secundario porque lo visual supera cualquier expectativa. Tiene ritmo aunque cae a veces en los discursetes pero se soporta bien.


Un buen plan para pasar el rato, no le van a dar el Oscar pero hará las delicias de aquellos a los que les guste lo gráfico. La historia no es lo importante pero eso es lo habitual en las superproducciones modernas así que no nos vamos a enfadar. Sofá, bocadillo y cerveza: eso si que es una buena trilogía.





jueves, 21 de diciembre de 2017

Iron Man

Allá por el año 2008, la prehistoria para muchos, se inició esta saga de personajes marvelianos. Ya había habido algunos intentos antes pero mejor no mentarlos porque fueron un desastre. Pero mira por donde se toparon con Robert Downey Jr. y encontraron un filón. Realmente el carisma del actor le viene como anillo al dedo al personaje. Bueno, Downey no es así pero su reputación de festero irredento le vino de perilla.

No voy a ocultarlo, es mi personaje Marvel favorito y aunque Chris Evans como Capitán América se mueve un poco a su altura me cae mejor el Robertito que pone muy a punto el personaje que nos muestra. Arrancó la saga con esta cinta y no ha ido mal hasta ahora, aunque Marvel ya acumula algún truño que otro.

Aquí vemos como surge el personaje. Le gusta a todo el mundo por varias razones: es rico, tiene planta, es muy inteligente y hace siempre lo que le sale de los cojones, vamos: el español medio. Tony Stark tiene unos prontos muy meticulosos que desbordan la pantalla, da igual que lo que haga sea una patochada, siempre se sale con la suya.

Una de las razones por la que a Marvel le va bien es por este personaje. A mi me gustó desde el principio y su desaparición supondrá la caída de la saga al igual que la previsible muerte de Stan Lee. La película cuenta también con un curioso director que no se priva de ponerse ante las cámaras. Jon Favreau se ha reservado un personaje algo tonto que no sale mucho rato pero no te olvidas de el.

El resto del reparto no está mal, la Paltrow está estupenda y aunque tiene un buen personaje Jeff Bridges no hace el papel de su vida, yo lo prefiero en otras lides. El resto pues como en las series americanas, mucho personal haciendo su trabajo de forma responsable.

La historia está bien trazada, mostrarnos como se hace el personaje tiene su aquel porque nos muestra los aciertos y los fallos del comienzo de Iron Man, algo de lo que carece en la continuidad de la saga. No se han cortado en mostrarnos personajes absurdos como los terroristas que secuestran al magnate y la cinta rezuma una mala leche que te cagas, me remito por ejemplo a la escena donde Tony se carga un tanque como quien se come una bolsa de pipas.

A partir de esta historia comenzó a construirse el universo Marvel, financiado por la Disney que no se quería perder la fiesta. Aquí cada uno tendrá a sus favoritos en la lista, porque hay un puñado de héroes, y el mío es este. El cine de aventuras y efectos especiales ha ido cambiando en los últimos años, Star Wars ya salió de mi agenda e incorporé a esta cuadrilla y a Star Trek. DC no ha hecho ningún mérito serio para entrar en mis gustos es más, la caga una vez detrás de otra.


En los últimos años he cambiado un poco mi visión del cine pero sigo siendo un aficionado irredento de estos guiones aunque no les hago de menos a los dramones y a los paquetes de cleenex. Vivimos una época de cambios en una crisis tremenda de falta de ideas. La mala leche de Tony Stark es muy necesaria en este mundo donde Disney va a terminar dirigiendo nuestra imaginación.







domingo, 17 de diciembre de 2017

Cars 3

Y dale con las segundas y terceras partes. No es lo mismo un guión en tres partes que hacer refritos sin cuento de películas taquilleras. Está de moda no cerrar guiones, da miedo más que nada porque las ideas originales escasean en el mundillo y el futuro es desgarrador, toda la vida nos las vamos a ver con la misma monserga. Es igual que la televisión, una novedad es rara avis y nos endosan canales enteros en los que nos reponen constantemente la misma mierda.

Cars tenía pendiente una deuda con su público tras cagarla monumentalmente en su segunda parte, un truño espectacular. Tenía que reformar a su protagonista y nada mejor que un original remozado, porque esto es lo que es esta cinta, la primera parte copiada plano a plano.

A los nenes no les importará mucho porque son capaces de tragarse una película cien veces seguidas sin pestañear pero los adultos se quedarán desencantados con este refrito que está muy bien técnicamente pero el guión está mas muerto que los faraones. Lo nuevo como siempre tendrá que esperar.

Antiguamente Disney se curraba su cita anual, no daba más que para una cinta cada doce meses y se partía los cuernos. Todo lo que sacaba era bueno y es que no había otra cosa. Ahora edita películas en una cadena de montaje que las saca a cientos y es que se está convirtiendo en el monopolio del cine y nos está centrifugando en una lavadora de cerebros. No para de comprar productoras por lo que a no mucho tardar solamente veremos las cosas que ellos decidan.

Vamos por mal camino si nos quieren endilgar segundas y terceras partes. Disney no solía fallar con sus producciones pero ahora produce tantos truños como la competencia y está poniendo al cine de animación y aventuras a los pies de los caballos, así no hay manera.

Cars en su momento fue un excelente producto y aportó un nuevo estilo en la animación, pero también fue una enorme operación de merchandising que ahora no quiere perder. Es muy probable que veamos una cuarta parte o que la transforme en una serie de televisión. Las ideas se han reducido y la cosa va a la rentabilidad. Mientras no dejemos de acudir a estas citas solo nos van a dar esto.

Me estoy subiendo al campanario, no me ha gustado la película pero no por eso me tengo que poner plasta. Los que tenéis niños estáis de enhorabuena porque les va a encantar, a fin de cuentas son el objetivo primordial de la productora pero aquellos adultos que solíamos disfrutar de estos productos estamos siendo expulsados hacia otro cine, con intenciones más manipuladoras.

Los enanos disfrutarán horrores la hora y media, los adultos se tendrán que conformar con los ronquidos mientras la cerveza pierde fuelle en la mesita. Sin más, del montón, terminaré siendo fan de Isabel Coixet.







miércoles, 13 de diciembre de 2017

Atómica

Cuando hablamos de Charlize Theron los chicos casi siempre pensamos lo mismo, pero tras verla en esta historia seguro que se nos quitan las ganas de acercarnos a ella. Vaya caña de tía, como para echarle un piropo de esos tan rebuscados de los albañiles, no queda uno vivo.

Tenemos una de espías, una trama que se sitúa en el Berlín oriental poco antes de irse a la mierda donde una espía británica trata de solventar un problema que viene de la guerra fría. Trata de recuperar una lista de agentes que operan allí tras ser asesinado el colega que la custodia.

Un guión convencional pero tratado de una manera muy resolutiva, hay que ver las hostias que se dan aquí. Violencia a punta pala, nada contenida y no se han cortado un pelo con imágenes impactantes y una brutalidad espantosa que llega al ensañamiento.

La caída del muro de Berlín es un mero artificio del guión y no tiene nada que ver con los conflictos que tiene la protagonista Lorraine, ella tiene su plan y se la soplan los pobres berlineses dando de hostias al muro hasta tirarlo. Por cierto, no estaría de más proyectarles la película a algunos de nuestros políticos nacionales más que nada para recordarles que aquello que pregonan está incluido en los cascotes de aquel derribo.

Es un lío de espías donde veremos a una multitud de actores pero la Theron realmente se marca un monólogo entre hombretones destacando James McAvoy aunque no deja casi ni bicho viviente. También veremos alguna otra espía femenina con la que Lorraine vivirá una tórrida historia.

Todavía quedan ganas de hacer cine frenético, sorprende la puesta en escena tan violenta entre las historias que se ruedan hoy en día donde el cine de acción suele disfrazar la muerte para no enseñarla directamente. Hay una buena ambientación con la época y el lugar de la acción y supongo que el tema digital va por ahí con multitud de coches destrozados y gran cantidad de extras patrullando las calles.

El guión no dice gran cosa, solo da vueltas al tema para mostrarnos unas buenas escenas de acción con luchas hasta la extenuación y un poco fantasmada a lo Rambo, uno contra cientos que terminan hechos una mierda. Tranquilos, es una peli.


Debo de confesar que me sorprendió, me gustó el ambientillo a pesar de decepcionarme el guión que hace que la última parte de la película parezca un añadido posterior al rodaje original. Raya las dos horas y es un poco irregular en su ritmo aunque se puede ver sin problemas, pasando un buen rato. La rubia es muy potente pero quizás se han pasado un poco con el título.





sábado, 9 de diciembre de 2017

Notting Hill

Justo cuando terminaba el siglo veinte llegaba esta peliculilla a las pantallas. Una comedia romántica de lo más corriente que es la nada de la nada, pero no se que cojones tiene que te engancha. Julia Roberts llena solita la pantalla aunque se muestra un poco moderada en los modelitos y tiene un aspecto la mar de informal.

Cuando ella está en escena se come a todo el personal, ni siquiera Hugh Grant le hace sombra pero es que le ha tocado un papel de gilipollas redomado, todo un sin sorga. Ahí el chaval es un experto, siempre le tocan numeritos de gente apocada y un poco deprimida que a mi me suelen gustar. Ella desde luego desborda todo lo que hace, solo tenéis que verla en “Erin Brockovich”.

Los tiempos en los que se rodó eran un poco extraños, todo el mundo estaba alarmado por el fin del milenio y el efecto 2000 previsto en los ordenadores. La fiebre informática no tenía el tamaño actual, imaginad lo que supondría ahora. Pero el cine daba buenos títulos y estaba menos encorsetado que hoy en día, eran los tiempos de “Gladiator”, “Memento”, “Naufrago”....estaban más depuradas que en los ochenta aunque ya empezaban a acusar la desastrosa ley de lo políticamente correcto.

Volviendo a la comedia vemos a William, un librero de guías de viaje aburrido hasta las trancas, recién divorciado y que tiene un compañero de piso, Spike interpretado por Rhys Ifans, que es una caña porque está como un trueno. Un día Anna Scott, la actriz mundial más famosa de ese tiempo, entra en la librería dejando al pobre hombre totalmente aturdido y sufriendo el enorme desastre del amor a primera vista.

La cosa se complica un poco porque ella anda perdida en su vida y aprovechará la de William para refugiarse de sus problemas aunque no podrá evitar enamorarse. Veremos como se desarrolla el embrollo y disfrutaremos de los amigos del librero, una fauna muy poco común.

La comedia es simpática y pausada, tiene un cierto regusto tonto y quizá le sobra algo de metraje, pero no aburre. Tiene también un poco del asunto cine dentro del cine y eso seguro que lo disfrutarían durante el rodaje.

La he visto muchas veces y es una de esas películas que reviso en función de mi estado de ánimo, aquí la excusa es el final feliz que era lo que me apetecía ver. No es que haya un sentimentalismo exacerbado pero alguna lagrimilla se suelta, pero eso me pasa con muchísimas escenas aunque la película sea muy guerrera. Parezco una maruja, siempre con el pañuelo en la mano. Siempre me acuerdo de una tarde el el cine de la Bretxa en Donosti (que ya no existe) viendo “Algo de que hablar”, que casualidad con Julia Roberts, me dio la llorera y tuve que compartir los cleenex con la señora que tenía al lado a la que también se le caía el moco.


Así es el cine, si te engancha la historia te afloran los sentimientos a pesar de que lo que estás viendo es una mentira como un piano.