viernes, 21 de julio de 2017

Monstruos S.A.

Tiene ya unos años esta peli, por la Disney se andaban consolidando cambios que le daban un nuevo aire a sus trabajos, actualmente soplan huracanes desbocados ya que tiene casi el monopolio del cine fantástico. Ya habíamos visto a Woody y Buzz Ligthyear haciendo pinitos por la pantalla pero los de Burbank andaban detrás de otra parejita.

Y he aquí nacieron James P. Sullivan y Michael Wazowsky que así a primera vista parecen algún personaje de Marvel pero que se quedan con los nombres de Sulley y Mike, una de las parejas más geniales que ha dado el cine. Cierto que años más tarde una segunda entrega no les dejó muy bien parados pero “Monstruos S.A.” es toda una genialidad.

Imaginar un mundo repleto de monstruos tuvo que resultar difícil para los diseñadores, pero se quedan sobrados dibujando un interminable elenco de engendros absolutamente cautivadores y atractivos. Celia, la novia de Mike es sencillamente perfecta, al igual que el que es un ojo con patas, y Sulley resultó ser el trabajo de diseño más complicado hasta la fecha de su estreno en el cine de animación.

La historia no tiene mucho que contar, los guiones de la animación no suelen ser complicados pero en esta historia el meollo va a estar en proteger a Boo, una niña humana que es un encanto....ains “gatito”.

Quizás es la animación de Disney que más me ha cautivado y cuando la vi disponible en el canal temporal que Movistar ha dedicado a esta productora la escogí sin dudarlo dispuesto a disfrutar sus noventa minutos.

Pixar ha sido a la larga una de las mejores inversiones en la producción de películas de animación y en cada película va superando el listón. Esta ya con su dieciséis años sigue peleona y no da la sensación de dibujos desfasados, algo que Toy Story si que empieza a acusar. Todos y cada uno de sus personajes merecerían un film para ellos solos pero bueno, el tiempo lo dirá.

Un rato estupendo, con peques o sin ellos porque los mayores también la disfrutamos y puede que incluso soltemos alguna lagrimita. Personalmente os diré que yo viendo películas saco el pañuelo hasta en los créditos pero eso es solo parte de mi historia con el cine.




miércoles, 12 de julio de 2017

La vida de Calabacín

Cuando vi el título en el menú de opciones de movistar pensé que era una pastelada para niños pero como estaba un tanto confuso y desganado la seleccioné y le di al play. Unos créditos discretos y comienzo de la película con un niño dibujando en su cuarto, todo normal hasta que comenzamos a ver el ambiente de la casa del enano, que en esa primera escena termina tirando a su madre por las escaleras.

Sorpresa, ¿qué pasa aquí?, el crío declarando en el despacho de un policía, resulta que la peli no va de fiesta y buen rollito de un nene molón, la cosa va por otro lado. Con una estética la mar de simple hecha en stop-motion nos vamos a encontrar con un hogar de niños con problemas donde ingresa Icaro, al que le gusta que lo llamen Calabacín.

Allí va a conocer a sus nuevos compañeros de vida ya que se ha quedado solo tras matar, accidentalmente, a su madre. El conjunto de críos es muy heterogéneo, el chulito, la acomplejada, la pesada, la inmigrante.....realmente resulta muy simpático y a pesar de las reticencias iniciales el protagonista se va a integrar muy bien en el grupo.

Los niños, los eternos olvidados en los problemas de familia que se transforman en víctimas de unos adultos crueles y desclasados. Podemos ver los procesos que siguen cuando son acogidos por la administración y como resulta su vida diaria. No pueden escaquearse de sus orígenes pero la tranquilidad llega a sus vidas en estos centros que en nuestro país suelen causar malos rollos.

La mala práctica que sigo al inclinarme por una película escogiéndola por el título,el cartel o las críticas en la prensa o internet seguro que me hacen perder muchas buenas historias. Hace tiempo que dejé de leer críticas porque son un caos y están llenas de contradicciones aparte que las productoras tienen a muchos críticos en nómina para vender sus trabajos. Gracias a que me pilló un tanto desgarbado porque lo normal es que no la hubiese elegido y me habría perdido un excelente trabajo.

Desde luego si tenéis nenes los podéis poner delante de la pantalla aunque quizás tengáis que darles un par de explicaciones. La película es pausada y muy agradable con su sencillo diseño, además es muy corta por lo que no se agobiarán los pequeños, una hora de proyección más o menos como un capítulo de una serie.

La carga de profundidad va para los mayores porque los peques disfrutarán con las travesuras de los personajes mientras que los adultos nos tenemos que jamar el tarro con los problemas que se plantean en las vidas de estos simpáticos mocosos. A destacar también las tramas de los adultos que aparecen en la historia, el embarazo de una cuidadora resulta muy divertido en sus detalles.

Nada, es un ratito estupendo y sin complicaciones que no se hace pesado ni aburrido, es una historia de ritmo muy tranquilito que vuestros enanos van a agradecer y vosotros también. En el cine nunca nada es lo que parece.






jueves, 6 de julio de 2017

Colossal

Vaya vaya, tenía bastante desasistido el blog aunque como suele ser normal he seguido viendo cine. Mi intención siempre ha sido ver y luego comentar procurando evitar las sesiones dobles y fulminar la disposición de películas pero con el tiempo me he vuelto selectivo. Es verano y salgo más por lo que el tiempo atmosférico se come al tiempo disponible.

No tenía mucha apetencia por este título, me desbordaba Anne Hathaway que es una de mis actrices favoritas pero tenía muchos reparos con su director Nacho Vigalondo, un polémico personaje que estudió en la misma universidad que en su día me vi obligado a abandonar. Comoquiera que aquí en España no lo quería nadie se fue a buscarse la vida por ahí fuera, y se la encontró.

Curioso, me esperaba un petardo de puta madre y voy y me encuentro con una cinta muy razonable. Una historia fantástica que no tenía muchos medios para los efectos especiales pero dispuso de un gigantesco ingenio, como su protagonista, y consiguió un acabado bastante aceptable.

Gloria es una mujer tipo desastre, se pirra por la fiesta y las cervezas y pone a dieta rigurosa a su sufrido novio que harto de no disfrutarla la manda a paseo a su pueblo. A la vez que ocurren estos hechos resulta que la capital de Corea del Sur comienza a sufrir el ataque de un terrible y enorme monstruo que aparece y desaparece de repente. Una regata de casualidades hacen que Gloria observe como el monstruo hace los mismos movimientos que ella por lo que dejará de destruir cosas para hacer el gamba con extraños movimientos.

De repente el problema, uno de los amigos de infancia resulta que también se materializa en monstruo allí a lo lejos y como resulta que tiene feas intenciones para la moza se arma la de Dios. La cosa tiene tono de comedia, un poquillo oscura, y encontrará una curiosa resolución de la que no pienso hacer spoiler, la peli se merece el visionado y la sorpresa de su público.

Mi habitual costumbre de mandar a paseo películas de realizadores españoles pude superarla cuando observé que la producción no era de una de esas productoras chupasubvenciones que funcionan por aquí. La verdad es que viendo este tipo de cintas uno comprende porqué los autores huyen del país, aquí no hay manera de contar historias sin tener que chupar el culo a un par de docenas de políticos que se mueren de ganas de salir en los títulos de crédito e imponen a la gallina Caponata para el papel de Jackie Onassis.

Pues la he disfrutado, me lo he pasado bien y me he extasiado con la Hathaway que cumple de sobra con un sencillo y nada complicado papel. Hay que montárselo bien para sacar historias sorprendentes y podemos ver un buen ejemplo de cine fantástico sin complicaciones.

Un poco más de hora y media, nada agobiante, para un rato de sofá con picoteo y bebida. Ultimamente me había acostumbrado a los engendros y agradezco toparme con una película sencilla y agradable. Lo más probable es que realice revisión en un futuro no muy lejano. Para ver.




jueves, 29 de junio de 2017

300


¡ Esto es Esparta !, cuando el rey Leónidas entonó esa frase medio mundo se puso en pié de guerra. Vaya con la peliculita de marras, no es que no me guste pero tiene un tufillo a Berlín e invasión de Polonia que te cagas. No creo que Snyder buscase ese punto de vista pero la retórica espartana tiene el punto de la cruz gamada de fondo.


Recuerdo que tras su estreno todo el mundo hablaba de ella y en la red si no la habías visto te tachaban poco menos que de retrógrado, pero yo tardé en verla, no lo se pero no me apetecía mucho. Las películas bélicas me encantan, sobre todo las de la segunda guerra mundial, pero no comulgo mucho con las guerras fantaseadas.



Si nos ceñimos al aspecto cinematográfico es arrebatadora. La estética es inigualable y en eso Zack Snyder es todo un maestro ya que sabe dar un clima muy especial a su cine. En eso me recuerda mucho a Tim Burton aunque el estilo no tenga nada que ver, Burton se va más por la fantasía pero Snyder se inclina por la violencia, le gusta horrores.



Gerard Butler fue elevado aquí a la categoría de astro rey, ya tenía fama de chico sexy pero con esta cinta fue elevado a la categoría de supermegabuenorro al exhibir su marcada musculatura. Como actor a mi ni fu ni fa, no está mal de líder militar espartano pero le recuerdo en unos cuantos papeles malos de cojones.



La historia se centra en el episodio o más bien leyenda de la batalla de las Termópilas, donde un reducido grupo de soldados griegos descojonaron a un inmenso ejército persa. Podemos ver con una exhibición de extrema violencia los lances bélicos con miles de muertos danzando en pantalla. La crueldad también tiene cabida en la cinta ya que los dos reyes enfrentados, Jerjes y Leónidas, no militaban precisamente en amnistía internacional.



Tampoco Gorgo la reina espartana, Lena Headey, es ninguna pacifista. Destila un discurso bélico y ultranacionalista que te cagas, yo no le regalaría una espada precisamente, e incluso me alejaría unos kilómetros de los críos que aparecen en las escenas.



La película es una adaptación de un cómic hecha desde un punto de vista radical imitando el grafismo hasta la extenuación. Supongo que la postproducción fue apoteósica y llevaría miles de horas de trabajo destilando miles de litros de sangre digital.



Al señor Snyder le gustan estas historias con carga de profundidad, la que mas me gusta es " Watchmen " pero se le fue la olla con Supermán y sobre todo en la cinta donde compartía protagonismo con Batman. Quizás la productora no acertó mucho con este director que no deja de ser bueno pero tiene ideas demasiado originales.



No se hace nada larga, tiene mucha acción, tal vez demasiado dinámica y las dos horas pasan volando. Un poco hipnótica más que nada por su especial juego de tonos en la pantalla. Mucha sobreactuación pero en este caso está justificada ya que abundan las arengas y los discursos de gerifaltes. Un rato saturado de violencia a mansalva pero que puede verse sin poner muchas pegas.



Supongo que casi todos la habréis visto y esta aguanta revisiones así que podéis programaros una tarde frente a la pantalla, a lo mejor se os atraganta la cerveza y el piscolabis pero eso es lo de menos.


lunes, 19 de junio de 2017

Dune

Hay que estar un poco chalado para financiarle un trabajito a David Lynch, no es que el tío no lo valga pero se le suele ir la olla por los cerros de Ubeda. Desconozco también el libro en el que se basa el guión y me da por suponer que está muy por encima de su celuloide.

La vi hace años y ya sabía que era un poco tostonazo, jugueteando por el movistar plus me la he encontrado en el canal Xtra que estaba emitiendo una copia en HD. Como quiera que la había visto en vídeo en una tele de catorce pulgadas me he lanzado a su visionado y bueno, se le notaba la edad.

En el año ochenta y cuatro, cuando se rodó, yo tenía diecinueve años y en casa no había ni vídeo, la compré ya a finales de esa década cuando ya trabajaba. La historia ya entonces no me dijo nada pero tiene una puesta en escena bastante hipnótica y en aquel televisor los efectos especiales no parecían muy patateros. Hoy me han parecido unos churros de espanto y los treinta y tres años le pesan como un trasatlántico.

Entonces la historia de Paul Atreides resultó bastante molona ya que el público no disfrutaba de efectos digitales ni producciones estratosféricas, pero leches, su discurso es pelma y lento de cojones. Lynch se dejó llevar por la trascendencia filosófica que debe de transmitir el libro.

Las peripecias de los pueblos de un universo que se sitúa en una fecha disparatada nos ponen en una situación que recuerda la edad media con artilugios tecnológicos. A pesar de que los cachivaches tienen poderes inimaginables la pinta de tosquedad de unos trastos improvisados recuerdan un poco a las aventuras de Pepe Gotera y Otilio del genial Ibáñez.

Los actores no los conoce ni su padre, a excepción de Max Von Sydow, Patrick Stewart y Sting, al que le debía de sobrar tiempo entre conciertos para hacer el ridículo en el cine. Todos los actores, incluso la pequeña hermana de Paul, sobreactúan de una manera brutal, casi de chiste. Supongo que se pretendía dar a la película un carácter épico pero se queda todo en una pelmada y una castaña de órdago.

Claro que analizarla con los valores actuales es una perogrullada. El año ochenta y cuatro es otra historia y la técnica de entonces le valía a la gente. Ciertamente algunos planos son bastante aceptables como los de los gusanos pero otros hoy en día son ridículos como las naves y vehículos que resultan un espanto. Ya había entonces películas de ciencia ficción mejor hechas y quizás alguna productora más boyante hubiese hecho un trabajo más digno.

Los Harkonen son todo un punto, totalmente pirados y con un halo homosexual que te cagas, hacen que la historia se nos vaya por los caminos de lo friki. La verdad es que se hace pesada y yo le habría quitado media horita, bastaría con eliminar la enorme cantidad de planos sin diálogo del desierto de Arrakis.

Tengo bastante paciencia con los truños, no le daría a esta esa categoría aunque es un mamotreto pesadísimo. Quizás una puesta en escena más dinámica le hubiese sentado mejor. Dos horas y veinte minutos, exagerada.





domingo, 18 de junio de 2017

Pastel de pera con lavanda

La vi el pasado veintitrés de mayo y ya entonces me reservé para una segunda proyección por lo que dejé para entonces el post. Esta tarde me la he vuelto a pasar, animado al conocer que no es una película que haya pasado desapercibida a los aficionados al cine.

Es muy sencilla, no tiene ningún secreto en su realización pero tiene un guión sorprendente presentándonos un protagonista absolutamente diferente, un asperger. No, no es ningún secreto, no es una obra que vaya a destacar en la galería cinéfila y probablemente terminará en el archivo “del montón” en mucha gente, sin embargo es una historia muy agradable y vistosa con unos personajes muy curiosos.

Virginie Egira es Louise una mujer que regenta una plantación de perales tras morir su marido. Su personaje tiene mucho sentido pero creo que se ha forzado mucho la elección de la actriz ya que se me antoja una viuda demasiado inverosímil. Es un bombón de mujer que transmite una imagen muy poco creíble para alguien que trabaja en el campo, coño, es que está como un tren....

Agobiada por sus problemas financieros de repente cae en su vida, más bien en el capó del coche, Pierre, interpretado por Benjamín Labernhe. Enseguida se da cuenta de que él no reacciona como el resto del personal ya que su manera de presentarse sigue el patrón de una persona con asperger, absolutamente sincero y de patrones inamovibles.

Se establecerá una curiosa relación que no sabemos si al final representa amor u otra cosa. Lo curioso es que el muestra una inteligencia asombrosa y resulta que es....un hacker informático. La película sigue un patrón muy pausado aderezado con imágenes un tanto poéticas, no hay que perderse los créditos finales porque muestran una escena muy relajante.

Los franceses no se andan por las ramas a la hora de hacer cine, no tienen las aspiraciones de los españoles que parecen querer conseguir la cuadratura del círculo en sus películas para lo cual asaltan todo tipo de instituciones en busca de fondos. En Francia la gente hace buenas producciones sin tanta subvención y consiguen llenar los cines hasta la bandera con cualquier trabajito que realizan, la gente sabe que va a ver calidad.

El mundo del cine nacional debería reflexionar un poco cuando solo consigue llenar salas con la saga “Torrente” y algún pico del tipo “Ocho apellidos vascos”, cine divertido si, pero muy discutible. Es triste que varios directores nacionales hayan tenido que recurrir a productoras extranjeras que imponen sus exigencias para ver cierta aceptación en sus trabajos. No espabilaremos nunca con la dispersión ideológica de los mandatarios de este país, algo que Francia no sufre y a nada que lo analizas descubres bien la razón.

Meterse en discusiones sociales y políticas no le va nada a un blog de cine y más cuando analizo el cine nacional de una manera muy subjetiva porque lo odio a muerte. Analizar una película solo permite indicar si esta gusta o no y esta me encanta, es una hora y media muy agradable y como ya he dicho permite disfrutar hasta de los créditos. Todo un descanso entre tanto superhéroe y tanta galaxia descojonada que nos tienen machacaditos. Por Dios, ayer vi “Doom” y no se la recomiendo ni a mi peor enemigo.





miércoles, 14 de junio de 2017

Matrix

Poco antes del fin del milenio llegó a las pantallas rompiendo con todo lo anterior. Nunca antes habíamos visto algo parecido. Las hermanas, hermanos....o lo que sea, Wachowsky rompieron moldes con esta cinta y al parecer también rompieron todo su sistema neuronal, algo que pudimos comprobar con lo que vino después.

Una historia excelente, bien presentada en un formato prácticamente monocromático, nos presenta una distopía de esas que abundan mucho en el cine poniendo en aprietos al pobre Keanu Reeves que las va a pasar putas cuando es rescatado del terrible sistema donde vive.

La vida de la gente no es real, es un complejo programa informático diseñado por las máquinas que destruyeron hace años el mundo de los hombres. Morfeo, Laurence Fishburne, consiguió en su día salir de ese mundo y se dedica a rescatar individuos de sus crueles celdas. Trinity, Carrie-Anne Moss, será la compañera de Neo en esta trepidante matraca.

Resulta muy chocante la mezcla entre parafernalia espiritual y tecnología lo que hace que te pierdas un poco entre la realidad y el montaje que ese mundo informático hace de ella. Realmente vemos cosas imposibles y casi todos los diálogos destilan una tristeza de cojones.

Smith es el agente que el sistema ha puesto para vigilar el cotarro. Hugo Wheaving le da forma, es un actor que a mi me gusta mucho y la imagen que tiene en la película es la que se me ha quedado grabada. También lo pudimos ver de elfo en El señor de los Anillos y es además un habitual en las pelis de los Wachowsky. Un personaje serio y perverso que tratará de poner a Morfeo fuera de juego, pero se topará con Neo.

Es uno de los trabajos de ciencia ficción que más me gusta, refleja muy bien esa contradicción que vivimos hoy en día donde no nos queda muy claro lo que es real o lo que no por la manipulación bestial que sufrimos. Posteriormente tuvo su segunda y su tercera parte donde a sus directores se les fue la olla en una maraña inagotable de efectos especiales dejando el guión por los suelos.

Aquí el cine digital ya tenía una efectiva forma y tamaño y a partir de ese momento todo el cine cambió. Imágenes perfectas y escenarios de una realidad increíble donde ya la fotografía dejaba de ser importante. Hoy en día los trabajos cinematográficos son un puzzle gigantesco y los actores se ven obligados casi todo el tiempo a trabajar entre cromas y sofisticados sistemas de cámaras robóticas. Ya ni siquiera el maquillaje resulta suficiente para las caracterizaciones que se complementan de manera digital.

Quizás nos estemos perdiendo en una ficción artificial, pronto los actores desaparecerán y nacerá un Harrison Ford digital que protagonizará Indiana Jones edición 648 dentro de un par de siglos. Quizás por eso estoy perdiendo mi afición por este tipo de cine en favor de otros trabajos de tipo más clásico. Los héroes modernos han perdido su naturaleza humana y las productoras nos obsequian con sagas interminables igual que los best-sellers, productos enlatados para su consumo masivo.

Bueno, Matrix es una buena película que merecía la revisión con la ventaja de disfrutarla en HD. No creo que me anime mucho a ver la saga completa porque el nivel baja a las catacumbas. Algo más de dos horas sin quitar la vista de la pantalla salvo para zamparse la merienda. Muy recomendable y más si no la habéis visto, a pesar de sus dieciocho años se puede codear con los trabajos actuales sin parecer una momia.